Diferente

Me preguntaban: ¿Estás bien? Mi respuesta era borde: !!SÍ!!! !!!ESTOY BIEN!!!

Pensaban que estaba enfadada, deprimida o triste. Y no. Simplemente necesitaba respirar profundamente. O no hablar. O irme a otro sitio.

Algo me pasaba desde hacía muchos años, pero no sabía qué era. Notaba que era diferente, que me costaba entablar relaciones sociales o expresar mis pensamientos y que me bloqueaba ante situaciones cotidianas. Recuerdo que me escondía en los vestuarios porque los compañeros se metían conmigo, me hacían bulling. Por las noches sufría temblores, sudores, etc. Un día, decidí que nadie se percataría de mis dificultades y empecé a imitar a los otros niños para ser “normal”.

De pequeña vivía con mis abuelos. Mis padres trabajaban en una tienda y al salir del cole iba a verles. Siempre salía llorando. No eran cariñosos, el contacto con mi madre era frío. Llegué a pensar si era adoptada por el sentimiento de abandono que tenía.

Tuve un perro pero mi madre no lo quería. Mi abuelo lo abandonó en la carretera… Yo me hubiera ido con él… A pesar de todo, yo quería a mis padres y me pasaba horas mirando por la ventana, esperándolos.


Soy autista, diagnosticada a los 40 años. Soy profesora de inglés, educadora social, psicopedagoga y tengo un máster en educación especial.


Usando mi conocimiento de este síndrome, mi experiencia y mi madurez vital, deseo ayudar a que otros puedan entender a un autista, así como al que se pueda sentir como yo, solo, poco querido, abandonado.

Y siento que lo he conseguido.

Hoy soy capaz de enfocar los problemas de formas diferentes a las habituales y, seguramente por ser como soy, tengo una ENORME capacidad de trabajo.


Cuando me preguntan: ¿Estás bien? Mi respuesta es: ¡¡¡SÍ, Y SOY FELIZ CON MI MARIDO Y MI HIJO!!!

Signat: Raquel Montllor

Comparteix en les xarxes socials
guest
0 Comentaris
El més antic
El més nou Més votats
Comentaris en línia
Veure tots els comentaris
Desplaça cap amunt
0
M'encantaria els teus pensaments, comenta.x